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Las hormigas cuando nacen
Los huevos de hormiga son blancos y miden sólo medio centímetro
de longitud.
Estos huevos deben estar en las mejores condiciones posibles dentro del
nido, por lo que las hormigas obreras se encargan de transportarlos de unos
sitios a otros, lamiéndolos con frecuencia para evitar infecciones
de hongos.
El aspecto que tienen las larvas es parecido al de los gusanos, con cabeza
y trece segmentos. En algunas especies, las larvas mueven el extremo anterior
del cuerpo de un lado a otro y parecen solicitar comida a las hormigas obreras.
Las larvas no tienen patas, por lo que no se pueden mover por sí
solas.
Son amontonadas por tamaños o edades. |
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Esto se hace así para que todas reciban la misma atención, ya que
si en un montón sale un ejemplar más grande, las hormigas que le
cuidan, le prestarán más atención que al resto.
A través de la cutícula se puede observar el estómago grande
y oscuro.
Las larvas basan su alimentación en materia líquida regurgitada.
Llegado el momento, las larvas se transforman en pupas y más tarde en
capullos. En algunas especies de hormigas, las larvas hilan seda.
Estas tienen las cabezas y las antenas comprimidas cerca de su cuerpo.
Cuando ya tienen la forma de una hormiga adulta, el restos de hormigas obreras
las ayudan a salir de la envoltura.
Según a lo que se vaya a dedicar la hormiga, la alimentación
de la larva
Variará.
Por ejemplo, las que se van a destinar a la reproducción tendrán
una dieta más rica en proteínas. Si su función es la de
ser hormiga obrera, su dieta estará basada en los hidratos de carbono.
Las hembras tienen cromosomas XX y los macho XY, por lo que el sexo estará
genéticamente determinado.
Las hormigas acabadas de nacer suelen tener un color más pálido
que las de mayor edad. En unos días tendrán la coloración
definitiva.
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