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Hormigueros
La forma más sencilla de crear nuestro propio hormiguero es colocando dos
planchas de material transparente como por ejemplo el cristal o el metacrilato
una en frente de la otra, dejando una separación entre ambas de un centímetro.
Para unir las planchas podemos utilizar listones de madera como método
de sujeción.
En las paredes laterales haremos un agujero para colocar un tubo con diámetro
suficiente como para que las hormigas puedan pasar.
También podemos introducir otro tubo con el fin de darle mayor humedad
al hormiguero.
Si además queremos controlar la temperatura de la colonia,
podemos incorporar un pequeño termómetro.
El siguiente paso es rellenar el hormiguero con sustrato, tierra normalmente pobre
en materia orgánica, ya que así evitaremos los hongos. Sirve todo
tipo de tierras, pero debemos evitar las que son ricas en humus y material orgánico.
Esta tierra, además, debe ser tamizada para eliminar pequeñas piedras
y después esterilizada para evitar restos orgánicos.
Una forma fácil y accesible para esterilizar nosotros mismos la tierra
es calentándola en el microondas un par de minutos y pasándola al
congelador entre 10 y 15 minutos más.
Estos pasos deberemos repetirlos un par de veces para que sea efectivo, así
como humedecer la tierra antes de meterla en el microondas.
Una vez hemos creado el hormiguero, hay que conseguir hormigas. La hormiga principal
es la reina ya que es la única que es capaz de engendrar hormigas obreras
y demás.
Por eso, para empezar con nuestra colonia solo es necesario tener una hormiga
reina, eso si, la hormiga reina que elijamos debe estar fecundada. Para diferenciar
si es así o no, prestaremos atención ya que a esta hormiga, pasadas
unas pocas horas de ser fecundadas, se le caen las alas.
Los machos suelen ser más pequeños en tamaño que las hembras
aladas. Además, las hembras aladas tienen un mesosoma o tórax muy
abultado y un gran gaster o abdomen.
Con las primeras lluvias de primavera u otoño, es
cuando salen los ejemplares reales con el objetivo de aparearse y crear
nuevas colonias.
cuando una hembra y un macho de diferentes hormigueros se encuentran, empieza
el llamado vuelo nupcial, aunque éste no siempre se da, tras el que
la hembra es fecundada.
Así la hembra deja de volar y andando busca el mejor emplazamiento
para el nuevo hormiguero. Mientras, sus alas se rompen y caen.
La alimentación de las hormigas es muy variada. Las hay básicamente
granívoras (semillas), insectívoras (insectos), mieleras (secreciones
azucaradas de larvas de insectos u hongos) u omnívoras (que comen
de todo).
Como consejo, para empezar te recomendamos hormigas granívoras pues
son las más fáciles de alimentar ya que en cualquier tienda
de animales o pajarería puedes comprar este tipo de semillas.
Dos aspectos importantes para el mantenimiento de la colonia son: mantener
la humedad y la oscuridad. Para lo primero podemos utilizar un algodón
húmedo, teniendo cuidado de que no se pudra, y para lo segundo, pegar
una cartulina negra a la pared. |
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