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Morfología de las hormigas
El cuerpo de las hormigas tiene tres partes diferenciadas: la cabeza, el tórax
y el gáster (parte del abdomen que está después de la cintura).

Su cintura puede tener uno o dos pequeños segmentos, según la
especie.
La mayoría de las hormigas que vemos son obreras, ya que la hembra se
queda en el interior del nido. Depende de las especies, las obreras tienen todas
un tamaño similar o existen variaciones de tamaño.
La hormiga reina, que sólo se dedicará a reproducirse, tiene menos
neuronas que las hormigas obreras.
Es difícil generalizar sobre este animal tan variado, pero como norma
general, las hormigas son de colores oscuros o colores terrestres. Las hay de
color rojo, negro, marrón claro, color tierra, etc.
Generalmente, los machos tienen la cabeza pequeña, un tórax grande
y los ojos también grandes.
Después de aparearse, el macho no tardará en morir.
Las alas de las reinas, cuando son fecundadas desaparecen. Aún así,
las podemos diferenciar del resto de hormigas obreras porque son más
grandes.
La mayor parte de las especies de hormigas viven en el suelo, aunque las hay
que habitan en la madera o en cavidades que hacen en plantas.
Las hormigas tienen comportamientos sociales y pueden comunicarse entre ellas.
Gracias a sus antenas, se comunica con sus semejantes, emitiendo olores que
desencadenan comportamientos que pueden ser de ataque, de huida, etc.
Si una hormiga se encuentra prisionera en un derrumbe de tierra, puede prevenir
a las otras hormigas mediante la estridulación. Ésta consiste
en producir sonido al frotar dos estructuras entre sí.
esto produce pequeñas vibraciones en el suelo lo que avisa a las demás
del peligro y de la situación de la hormiga indefensa.
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